
____________________
[tradução de Ivo Barroso]
[tradução de Ivo Barroso]
E não é que a levo ao rio
pensando que era donzela
e a moça tinha marido!
Foi na noite de Santiago
e quase por compromisso.
Os postes já se apagavam
e acesos punham-se os grilos.
Pelas últimas esquinas
palpei-lhe os seios dormidos
que logo desabrocharam
como ramos de jacintos.
A goma de sua anágua
rascava nos meus ouvidos
como um pedaço de seda
por dez punhais descosido.
Sem luz de prata nas copas
as frondes tinham crescido
e um horizonte de cães
latia longe do rio.
Depois de passar as moitas,
pelos juncos e os espinhos,
com a mata de seus cabelos
fiz um leito sobre o limo.
Eu fui tirando a gravata,
ela tirou seu vestido;
eu, o revólver da cinta,
ela, seus quatro corpinhos.
Nem os nardos e as verbenas
têm um toque assim tão fino,
e nem cristais sob a lua
faíscam com tanto brilho.
Sua carne escorregava
como peixes surpreendidos,
metade cheios de lume
metade cheios de frio.
Naquela noite corri
o melhor de meus caminhos,
montado em potra de nácar
sem bridas e sem estribos.
Por ser homem, não espalho
o que ela disse comigo,
pois a luz do entendimento
me leva a ser comedido.
Suja de areia e de beijos,
trouxe a de volta ao rio.
Já com o vento se batiam
as mil espadas dos lírios.
Portei-me assim como sou.
Um estojo de costura
lhe dei, bem grande e bonito,
mas não quis apaixonar-me
porque já tendo marido
me disse que era donzela
quando a levei para o rio.
Nem os nardos e as verbenas
têm um toque assim tão fino,
e nem cristais sob a lua
faíscam com tanto brilho.
Sua carne escorregava
como peixes surpreendidos,
metade cheios de lume
metade cheios de frio.
Naquela noite corri
o melhor de meus caminhos,
montado em potra de nácar
sem bridas e sem estribos.
Por ser homem, não espalho
o que ela disse comigo,
pois a luz do entendimento
me leva a ser comedido.
Suja de areia e de beijos,
trouxe a de volta ao rio.
Já com o vento se batiam
as mil espadas dos lírios.
Portei-me assim como sou.
Um estojo de costura
lhe dei, bem grande e bonito,
mas não quis apaixonar-me
porque já tendo marido
me disse que era donzela
quando a levei para o rio.
| Federico García Lorca |
La Casada Infiel
Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
Pasadas la zarzamoras,
los juncos y los espiños,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó su vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de mis caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé al río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
Pasadas la zarzamoras,
los juncos y los espiños,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó su vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de mis caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé al río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.
____________________
O Torso e o Gato — O Melhor da
Poesia Universal, Tradução e Organização de Ivo Barroso, Prefácio de Antônio
Houaiss, 1991, Editora Record, Rio de Janeiro — RJ; Federico García Lorca (1898 — 1936), espanhol nascido em Fuente Vaqueros, região da Andaluzia, foi dramaturgo e poeta; escreveu e publicou Impressões e Paisagens (prosa, 1918), Livro de Poemas (1921), Ode a Salvador Dali (1926), Dona Rosita, a solteira (teatro, 1927), Canciones — 1921 a 1924 (1928), Romancero Gitano — 1924 a 1927 (1928), Ode a Walt Whitman (1933), Bodas de Sangue (teatro, 1933), Yerma (teatro, 1934), A Casa de Bernarda Alba (teatro, 1936) e muitos outros títulos em verso e prosa ou dramaturgia; Lorca, que teve parte de sua obra publicada só postumamente, foi uma das primeiras vítimas da Guerra Civil Espanhola, morreu fuzilado pelas tropas nacionalistas do General Franco, que acabou por instalar a ditadura franquista no país.


